Una salida chispeante, de cítricos mediterráneos que son acompañados por la gratificante acidez de la papaya. El cuerpo es propiedad de las frutas tropicales envueltas en el persistente aroma de sus flores. El fondo nos revela un dulzor cálido que alegra los matices espirituosos del ámbar.

Naturaleza tropical. Dulce y divertida, fresca y frutal. Destila actividad y movimiento.